El regreso de The X Files, a un paso

La resurrección de una de las series más míticas de los años 90, The X Files, está cerca de hacerse realidad . Cuentan en TV Wise que FOX está a punto de dar luz verde a una nueva temporada de la serie y que contará, y esto es lo más importante, con David Duchovny y Gillian Anderson como protagonistas. O sea, con los intérpretes originales de los agentes Fox Mulder y Dana Scully . También se le ha hecho una oferta ya a Mitch Pileggi , que se metió en la piel del agente Walter Skinner, así como a otros miembros del reparto original. La citada fuente asegura que este revival servirá para cerrar las historias que quedaron abiertas en la serie y a las que no se supo dar un final en la película I Want To Believe (2008). Eso sí, la nueva temporada de The X Files será especialmente corta (se habla de seis a diez episodios), ya que la cadena se está encontrando con muchos problemas para encajar las agendas de los responsables. Aunque la predisposición de todos, en especial la de Duchovny y Anderson, es muy buena, la lógica dice que será más sencillo resucitar la serie si sólo se han de grabar unos pocos episodios. De hecho, uno de los puntos que todavía no están cerrados es cuándo se pondrá en marcha el rodaje: Duchovny está “atado” a Aquarius (NBC) , pero ésta es una serie de verano, así que el actor no debería tener demasiados problemas para encontrar un hueco; tampoco debería tenerlos Gillian Anderson, ya que The Fall (BBC) no empezará las grabaciones de la tercera temporada hasta finales de año. El creador de la serie, Chris Carter, también estará implicado en esta nueva temporada, escribiendo guiones y siendo uno de sus productores ejecutivos. Carter quería que Frank Spotnitz, guionista y productor en ocho de las nueve temporadas originales de la serie, estuviera a bordo en el revival , pero su implicación es la más complicada, ya que tiene otros proyectos en Europa. Entre unas cosas y otras, se habla de que el rodaje podría empezar en verano y que, antes de lo upfronts de mayo, se haría el anuncio oficial de la resurrección de The X Files.

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Chivatazos de la nueva temporada de The X Files

El creador de The X Files, Chris Carter, estará al frente de la anunciada y celebrada resurrección de su mítica ficción de los noventa , que dispondrá ahora de seis episodios para demostrarle a las nuevas generaciones cómo se hace una serie de misterio y terror . Se empezará a rodar en verano en Vancouver, contará con los protagonistas de la serie original y se estrenará en otoño o en midseason , aunque debido a su duración en realidad encaja en cualquier momento del año. Carter se sometió a una sesión de preguntas y respuestas con los fans de la serie en el Vancouver Sun y de esa conversación hemos extraído, vía TV Line , una serie de chivatazos de lo que veremos o no veremos en esos seis episodios. La verdad está ahí, ¡detrás de ese click! Traducción libre, reinterpretada y condimentada del artículo de TV Line, donde recogen los highlights de la intervención de Carter: 1) Richard Ringo Langly, Melvin Frohike y John Fitzgerald Byers son sus nombres oficiales, pero todo el mundo los conocía como The Lone Gunmen, un particularísimo e icónico trío de personajes recurrentes, hackers y amantes de las teorías conspiranoicas, que llegaron a tener su propio spin off . Pues bien, The Lone Gunmen posiblemente también aparecerán en esos seis episodios junto a Mulder, Scully, Skinner y el archinémesis The Smoking Man . Digo posiblemente, pero no lo confirmo. 2) Como manda la tradición de la serie, en esa nueva mini temporada habrá episodios autoconclusivos y otros que exigirán un seguimiento y que obligarán a Mulder y Scully a investigar una conspiración. Y comenta Carter: “todo será un conjunto, de forma que no se sentirá una desconexión”. Poco amigo de las series con capítulos autoconclusivos, creo que The X Files es la ficción con las mejores historias de 45 minutos que puedo recordar… 3) Uno de los pilares de The X Files fue la enorme química entre David Duchovny y Gillian Anderson y esa “tensión sexual no resuelta” entre Mulder y Scully. Los que vieron la serie conocen el final de la historia, pero Carter ha dicho que no nos fiemos mucho de lo que sabemos: “cuando volvamos descubriremos que su relación no está exactamente donde la dejamos” . 4) Sobre esa particular relación entre los protagonistas, en la que siempre se insinuó mucho más de lo que se enseñó, Carter dice que no van a cambiar mucho las cosas: “era parte del misterio de The X Files. ¿Estaban juntos? ¿No estaban juntos? Y si tuvieron un hijo, ¿cuándo se consumó esa relación? Algunas de esas cuestiones se tratarán a su debido tiempo”. Apuesto a que habrá una fantástica no-resolución de todo este asunto, donde sólo se alimentará el debate. 5) Otro de los sellos de identidad de The X Files fueron sus cold openings , que con tanto acierto heredó Fringe y que por supuesto regresarán para esos seis nuevos episodios.

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Fox trabaja en un posible reboot de ‘Expediente X’

‘ Expediente X ‘ es una de las series de televisión más importante de todos los tiempos. Poco importa que la hayas visto o no y que te encante o que te deje indiferente para ello, y es lógico que Fox barajase la idea de recuperarla, y más con la moda actual por hacer continuaciones tardías , reboots y fórmulas similares. Pues bien, los rumores de todo tipo, normalmente orientados a la posibilidad de una tercera película, han quedado ya atrás, pues Fox está negociando su regreso a la televisión con un reboot. El propio Chris Carter ya dejó caer hace unos meses la idea de un posible reboot, que parece que es la fórmula por la que finalmente apostaría la cadena. Gary Newman, presidente del canal, ha sido el que ha confirmado que Fox está trabajando en el resurgir de ‘Expediente X’ y además se ha aventurado a decir que es optimista sobre las charlas que llevan ya un tiempo en marcha . Seguro que no soy el único que se estará preguntando ahora cómo afectará eso a la presencia de David Duchovny y Gillian Anderson, pues un reboot conlleva un nuevo comienzo y eso requeriría otros actores…. Newman ha aprovechado la ocasión para dejar caer que también hay conversaciones para que ’24’ siga adelante de una forma u otra -realmente las semillas ya las plantaron en un extra de la edición doméstica de ‘ 24: Vive otro día ‘ con la reaparición de cierto personaje- y que traería de vuelta ‘Prison Break’ sin pensarlo . Eso sí, en este caso no hay nada previsto por ahora. Vía | Deadline En ¡Vaya Tele! | ‘Expediente X’, Nostalgia TV – La noticia Fox trabaja en un posible reboot de ‘Expediente X’ fue publicada originalmente en Vaya Tele por Mikel Zorrilla .

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‘La verdadera historia de la ciencia ficción’ según la BBC

Que es lo mismo que decir según el canal que nos ofrece maravillas como ‘Life’. También será en La 2 donde podremos disfrutar a partir de este jueves, día 23, de ‘La verdadera historia de la ciencia ficción’, una serie documental de cuatro capítulos que explorará la historia de la ciencia ficción a través de los ojos y las creaciones de aquellos que basaron sus obras en las respuestas que podría llegar a dar la ciencia. La serie, firmado por la BBC, nos ofrecerá un recorrido por las obras de escritores (William Gibson, creador de personajes como Johnny Mnemonic), directores de cine (John Carpenter, Paul Verhoeven) actores (Rutger Hauer, el inolvidable replicante de Blade Runner) o guionistas (Chris Carter) que se plantearon, en películas, series o libros esas grandes cuestiones a las que la ciencia aún no ha dado una respuesta tajante: ¿es posible viajar en el tiempo? Cómo evolucionará la inteligencia artificial? o -La Pregunta- si estamos solos en este infinito Universo. Para las respuestas, contará con los científicos Stephen Hawking y Brian Cox. El espacio, Invasión, Robots y El Tiempo son los grandes temas a tratar en las cuatro entregas, analizando relatos audiovisuales fantásticos de todos los tiempos, desde películas como Frankestein, Blade Runner o Regreso al Futuro y series como ‘Dr. Who’ y ‘Expediente X’. Pero hay más guiños seriéfilos: la historia la hilará la voz de Steven Moffat , guionista de ‘Dr Who’, además de co-creador y guionista de ‘Sherlock’ junto a Mark Gattis, que será su compañero en la narración. La producción cuenta también con la presencia de parte del elenco de la serie más longeva de la televisión como David Tennant o Karen Gillan, que analizarán la lectura que hace la ficción de la BBC sobre los viajes en el tiempo. En ¡Vaya Tele! | El cómico Ángel Martín demostrará en La 2 que la ciencia es divertida – La noticia ‘La verdadera historia de la ciencia ficción’ según la BBC fue publicada originalmente en Vaya Tele por Lorena Papí .

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The X-Files: Especial 20 aniversario

Seriéfilos del mundo: hoy no es un día más. Es 10 de septiembre de 2013 y justo hace veinte años de esa imagen que encabeza el post. Es nada más y nada menos que el 20 aniversario de The X-Files , una fecha que hace historia. A lo largo del verano hemos querido rendir nuestro pequeño homenaje a la serie en esta web, un homenaje que culmina aquí , un homenaje al que he dado muchas vueltas. ¿Qué decir de Expediente X que no haya dicho ya? Es difícil, teniendo en cuenta que mi primera incursión en Todo Series hace ya casi tres años llegó con un Series de tu vida dedicado a Mulder y Scully. Claro, que muchas veces la respuesta llega de la forma más simple. ¿Qué mejor manera de despedir esta dedicatoria que ofrecer un puñado de razones maravillosas por las que adentrarse en este mundo fascinante que Chris Carter creó? Razones escogidas con la cabeza y el corazón. Sin más, os dejo con esas razones, que invitarán a todo aquel que esté dispuesto a realizar un viaje en el que habrá que atreverse a mirar más allá, a buscar lo que está pero no se deja ver fácilmente, a recorrer bosques húmedos y oscuros sin más iluminación que la de un par de linternas, a resolver misterios y a gritar, ahora más que nunca, que “la verdad está ahí fuera” . Historia televisiva: The X-Files es, simple y llanamente, historia televisiva. No se puede hablar de televisión sin entender la vuelta de tuerca en el género que supuso su nacimiento. No es sólo cuestión de temática y de roles, es cuestión de formatos, esquemas, vocabulario, etiquetas que surgieron de ella aunque un alto porcentaje de los seriéfilos de nueva generación no lo sepa. No sólo marcó el producto de la pequeña pantalla en los noventa, es que muchas series emitidas durante la última década no existirían sin ella. La mitología: Fue pionera en muchas cosas, pero si de algo ha de sentirse especialmente orgullosa es de introducir la fórmula del “mytharc” en la televisión. En estos tiempos se oye mucho aquello de “no está mal, no le pido más a tal serie porque es un producto de ciencia ficción”, pero esas personas no pueden estar más equivocadas. Hay grandes ejemplos de buena televisión del género que ofrecen más que entretenimiento basura, mucho más. Ésta fue una sorpresa en ese sentido. Nadie esperaba que una serie de misterios y alienígenas pudiera llegar a adquirir la seriedad que adquirió, pero lo cierto es que lo hizo. La mitología de X-Files es compleja, muy compleja, tan buena que muchos no saben qué hacer con ella. Esta mitología no consistió en una sola trama alargada hasta el infinito y más allá, sino en varios arcos mitológicos perfectamente marcados que iban ampliando y ampliando la historia hasta dar forma a un mito perfectamente trazado que nació millones de años atrás. Abducciones de personajes principales, las consecuencias de éstas, cambiaformas, Samantha, el aceite negro, la antigua mitología que nos cuenta el origen de un virus extraterrestre cuando aún la única forma de arte eran las pinturas rupestres, los supersoldados… Desde la prehistoria hasta el siglo XXI, pasando por Roswell. Unos arcos mitológicos que abarcan una trama anudada fascinante y muy disfrutable para los verdaderamente curiosos, una mitología tratada de manera seria y muy política. Monster of the week: Si existe, está en Expediente X. O si no existe, claro. Los stand-alone o autoconclusivos, como comúnmente se les llama, son esos episodios que en mayor o menor medida se pueden seguir de manera independiente. El equipo de la serie bautizó muy acertadamente a los suyos como “monster of the week” por razones obvias, pero no sólo de monstruos se alimentó el programa. La cantidad de mitos, criaturas y temas tratados es inmensa y muy variada, un conjunto muy rico con el que yo, personalmente, he aprendido muchísimo. Vampiros, alienígenas, hombres lobo, zombies y demás criaturas básicas y frecuentes también hacen acto de presencia, pero vayamos más allá. Días que se repiten, insectos mortales (la criptozoolología es tema estrella aquí), viajes en el tiempo, episodios-documental, sombras que calcinan, personas con poderes que nunca pidieron tener, mundos paralelos, hongos gigantes, sectas, exorcismos, mitos africanos, europeos, orientales, incluso Mulder y Scully entrando en un juego… Hay para todos. Lo genial de una buena parte de estos casos es que no nacieron de la nada. Si bien la imaginación de Chris Carter es próspera (también estudió periodismo y tiende a investigar más que esta pareja) por más extraños y absurdos que puedan resultar algunos de estos casos, casi siempre hay una base real y científica (o mitos reales)  que, evidentemente, se ha llevado al extremo para poder convertir en ficción. De hecho, para curiosos, existe un libro que algún día será mío llamado The Real Science Behind The X-Files , de Anna Simon, que ilustra mejor este punto. Mujer de ciencia, hombre de fe: Es éste un patrón que se ha podido observar a menudo en televisión en la última década, ¿podría alguien olvidar esas discusiones entre Jack y Locke que nos sacaban de quicio mientras queríamos entender la postura de ambos? Sin embargo, esta dualidad nunca estuvo mejor marcada de lo que lo estuvo en ese producto nacido en el 93, porque si bien fue una parte importantísima del motor que movió la serie durante nueve años, se llevó a cabo con tal maestría que más que un cliché se convirtió en pura ambigüedad humana. Dana Scully, científica, escéptica, doctora en medicina. “Después de todo lo que has visto, ¿por qué no puedes creer?”. Mulder repitió esta frase cientos de veces a lo largo de 202 episodios y nosotros lo secundábamos, qué remedio nos quedaba. Sin embargo, esa pelirroja de ojos azules se permitía a menudo el ejercicio de la religión y la creencia absoluta en un Dios todopoderoso. Contradictorio, ¿no? Pensemos ahora en Fox Mulder, un hombre que parecía no crecer nunca y que en la obsesión malsana por entender qué ocurrió con su hermana creía en todo lo que el universo le pudiera ofrecer, por muy extraña y absurda que fuera su naturaleza. “Mulder, ¿hay algo en lo que no creas?”. Pero si hay algo que Mulder nunca compartió es la creencia religiosa de Scully. Pura contradicción, de nuevo. Chris Carter quiso que estos personajes se reflejaran con la mayor humanidad posible y la humanidad no entiende de manuales. Quiso que él representara sus ganas de creer y que ella hiciera lo propio con su imposibilidad de ver más allá. Por eso otorgó a cada uno de ellos su talón de Aquiles, su propia contradicción. Porque los humanos, humanos son. Los guionistas: Es ésta una serie magníficamente escrita, con unos guiones inteligentes, cargados de curiosidades, bien documentados y que en ocasiones resultaron una buena lección de historia. Uno no pasa por los más de doscientos episodios de Expediente X como un espectador pasivo si cuenta con una mente abierta: aprende, siente curiosidad y vive. He visto algunos episodios más de veinte veces y siempre me cuentan algo nuevo. Chris Carter, Vince Gilligan, Frank Spotnitz,  Darin Morgan, Glen Morgan, John Shiban, James Wong, hasta Duchovny y en una ocasión Gillian Anderson, son sólo algunas de las mentes maravillosas que hicieron posible esta fábrica de sueños. La ambición de la historia: Uno de los principales problemas en este caso son los prejuicios hacia el género, tal y cómo he comentado arriba. Pocos espectadores actuales saben que Expediente X era mucho más que una serie de extraterrestres, que su trama era tremendamente ambiciosa, que estimulaba las mentes de quienes se sentaban a observar. Era estimulante, sí. Pocos saben también de la carga dramática que tuvieron que soportar los personajes, que iba en ascenso, que nunca les dio un respiro. Espionaje, conspiración, desinformación del pueblo en una era en que supuestamente se tiene acceso a todo con un solo click, la trascendencia, la fe, las creencias, los viajes espirituales, la lucha, lo desconocido, la inmensidad del cosmos, la soledad. La serie trató de maravilla todos estos temas que, lejos de ser ficción, forman parte de la vida. Psicópatas, necrofilia, pederastia y endogamia son temas muy delicados que no son producto de guionistas enfermos, sino de una triste realidad que semana tras semana se encargaron de denunciar. Dana Scully: Scully es simplemente uno de los mejores personajes femeninos de la ciencia ficción de la historia. Leal, fuerte, con principios, independiente y autosuficiente. Un personaje que en su momento fue tachado de “reina del hielo” porque hace dos décadas aún chocaban estas características en una mujer. Scully fue muchas cosas, pero fría no es precisamente una de ellas, era sensible sin dejar de ser fuerte hasta límites agotadores para cualquier ser humano y nos regaló momentos que nos partieron el alma a todos. Aquí, por supuesto, entra el trabajo de Gillian Anderson, a quien Chris Carter describió como “un milagro extraño con el que hemos sido bendecidos”. Momentos descorazonadores, dificultades, escenas dolorosamente bien interpretadas que le valieron un Emmy bien merecido en el 97. Scully fue y sigue siendo un personaje inspirador para muchas mujeres, un personaje que rompió con los prejuicios del género femenino como agente de la ley. Larga vida a la heroína que episodio tras episodio escuchó las alocadas teorías de su compañero con la ceja levantada y los ojos en blanco. Fox Mulder: Profiler educado en Oxford, psicólogo que no llega a entender a la humanidad y que busca vida más allá porque no le gusta lo que encuentra en ésta. Un adulto desde niño, un niño siendo adulto. Un luchador nato que no pudo vivir sin su compañera desde que se estrecharon la mano por primera vez. Sólo quería encontrar a su hermana, sólo eso. El rey de la culpabilidad. La persistencia hecha persona. Dormía en un sofá porque la cama era demasiado corriente e innecesaria. Atractivo y aún así inepto para las relaciones. Sexy hasta para hablar de alienígenas. Meó sobre el póster de Independence Day. Solitario. ¿Saber la verdad era pedir demasiado? Puede que la interpretación de Duchovny resultara algo monótona y que sus dotes interpretativas no llegaran a las de su compañera, pero fue el Mulder perfecto, un personaje fascinante que sin duda hizo historia. El villano: Vais a perdonarme la expresión pero aquí somos todos adultos. En la historia de la televisión hay pocos villanos más hijos de puta de lo que el fumador llegó a ser con una sola mirada. Al principio no tenía voz, sólo nos regalaba su presencia y su humo. Siempre cigarro en mano. El protagonismo de este fantástico personaje llegaría algo después, convirtiéndose en uno de los ejes principales de la trama mitológica (si no el principal) y llenando las escenas de terror con su presencia. Todo villano guarda una debilidad, un punto débil a través del cual es posible atacar a sus defensas, hasta Benjamin Linus consiguió la redención. El fumador no. El fumador nunca llegó a redimirse porque no quería hacerlo. El fumador nunca llegó a tener un punto débil porque su frialdad y falta absoluta de empatía y sentimientos lo convertían en algo ajeno al resto. Sólo el fumador podía utilizar a su esposa como moneda de cambio o disparar a su hijo en la cara por propio interés. Cigarro en mano, su historia fue creciendo con la misma falta de piedad de la que él siempre hizo gala. “Musings of a Cigarette Smoking Man”, uno de los mejores episodios de la serie, nos narra ese momento en el que se reveló como ser despiadado. “I can kill you whenever I please, but not today”. Los secundarios de oro: Hay series y series. Pocas cuentan con unos secundarios de lujo sin excepción y que llegaran a convertirse prácticamente en protagonistas de la historia en un grado menor, claro está, al de los dos personajes principales. Walter Skinner: El jefe ambiguo de Mulder y Scully que durante años nos mantuvo con la constante duda de en qué lado estaba realmente y que sin embargo resultó ser un hombre valiente y el mejor aliado que pudieron llegar a tener. Vietnam no pudo con él pero el sindicato casi se lo lleva por delante. Tener relación con los expedientes X siempre supuso pagar un precio muy alto, un precio a base de vidas humanas. Realizó su primera aparición en la recta final de la primera temporada y gustó tanto que no tuvieron más remedio que incluirlo en el reparto, aunque no fuera ese el plan inicial. Todos queremos a Skinner porque a pesar de los pesares, Skinner adoraba a esos dos agentes como el profe de parvulario que toma cariño al alumno que da más guerra. “Cuando tenía dieciocho, yo… me marché a Vietnam. No fui reclutado, Mulder, me alisté en el cuerpo de la Marina el día de mi dieciocho cumpleaños. Lo hice con fe ciega. Lo hice porque creí que era lo correcto. No sé, quizás todavía lo creo. A las tres semanas de servicio, un muchacho de diez años del Norte de Vietnam llegó al campamento cubierto de granadas y yo… le volé la cabeza a una distancia de diez metros. Perdí mi fe. No en mi país ni en mí mismo, sino en todo. Nada más tenía sentido ya. Una noche de patrulla, nos atraparon y todos… todos cayeron. Es decir, todos. Bajé la vista… a mi cuerpo… desde fuera. Al principio no lo reconocí. Miré la banda VC de mi uniforme, tomé mi arma y permanecí… en esta selva espesa… apacible… sin miedo… observando a mis amigos muertos. Observándome a mí mismo. Por la mañana, los hombres vinieron y me metieron en una bolsa de cadáver hasta que… supongo que encontraron mi pulso. Desperté en un hospital de Saigón dos semanas después. Tengo miedo de mirar más allá de esa experiencia. ¿Usted? Usted no. Su renuncia es inaceptable.” The Lone Gunmen: Si existe un trío de frikis más mítico que los Pistoleros solitarios, es que el mundo no es mundo y aquí estamos todos locos. Frohike, Langly y Byers han protagonizado algunos de los momentos más hilarantes y conspiranoicos de la serie. Siempre encerrados en su búnquer y preocupados por publicar el siguiente número de “El tirador solitario”, sirvieron de gran ayuda a nuestros agentes favoritos cientos de veces. No había trama, mentira, ni por supuesto, ordenador o sistema de seguridad que se les resistiera. Contaron incluso con su propio spin off, que no duró más de media temporada pero fortaleció la importancia de estos tres adorables geeks en la historia. Alex Krycek: Ese villano ambiguo que hablaba ruso como quien acaricia terciopelo, violento, atractivo, cargado de testosterona, un cabroncete al que es imposible odiar porque, maldita sea, Krycek, nos caes bien. Verlo junto a Mulder en pantalla siempre ha sido un lujo. Verlos pelear, también. Tunguska es uno de los mejores mitológicos de la serie por una razón. Sólo queda preguntarse para quién trabajaba realmente Alex, y la respuesta es simple: para quien pagara mejor o lo tuviera amanezado. Krycek ha sido la meretriz de muchos y también ha apuñalado por la espalda a éstos mismos. Un personaje que a mí personalmente siempre me ha fascinado. Garganta profunda, X, Marita Cobarrubias, Kersh, Spender, el hombre de la manicura, la odiada Diana Fowley, etc… Todos han formado parte de este rompecabezas de manera esencial y a todos, menos a la última, acogemos en nuestras pantallas. Doggett y Reyes: Por más que se les haya colocado la etiqueta de los patitos feos que llegaron a terminar de condenar la serie, estos dos personajes merecen una mención y todo mi respeto. Brillaron con luz propia aunque la intensidad no fuera la de otro tiempo y dieron lo mejor de sí mismos. Mónica Reyes nos ofreció una versión femenina de Mulder cargada de espiritualidad que añadió frescura a esa última temporada. A Annabeth Gish hay que tenerla en cuenta. John Doggett llegó para colocarse en el papel de escéptico justo cuando Scully tuvo que meterse en la piel de Mulder para poder recuperarlo. Robert Patrick interpretó a un personaje que ya venía dañado de fábrica, antiguo marine al que nunca dejó de pesarle la pérdida de un hijo y que, he de reconocer, me sacó más lágrimas en su relativamente corto paso por serie de las que Mulder consiguió sacar. Los detalles: Las series detallistas para buenos observadores no han nacido recientemente. Afortunadamente, los 90 nos dejaron productos de gran calidad que requerían revisionados para ir más allá y buscar, como Twin Peaks o ese del que hablamos hoy. Detengámonos a hablar de algunos de ellos. 11:21: Si un amante de la serie consulta la hora y se encuentra con esas cifras nunca las dejará pasar. Es, simplemente, LA HORA. El número 1121 se repetirá numerosas veces a lo largo de la serie en lugares en los que incluso pueden pasar inadvertidos. Un reloj, un ordenador, Samantha Mulder nació en 21 del 11, números de expedientes, números de paquetes enviados… 1013: El número x-phile por excelencia. Para empezar, es la fecha del cumpleaños de Chris Carter y por supuesto de Fox Mulder. La productora de éste genio es la Ten Thirteen. Y no sólo eso. Como en el caso anterior, el número aparecerá en puertas, expedientes, horas y demás lugares imprevisibles. 42: El buen friki conoce la importancia de éste número y Carter también quiso hacerlo suyo. 42 es el número del apartamento de Mulder, el número de veces que este loco ha visto Plan 9 del espacio exterior, la cifra que se proyecta en pantalla cuando en Fight the Future una bomba está a punto de detonar en la cara de John Locke… digo, Terry O’Quinn… Los mensajes del opening: “The Truth is Out There” es la maxima que se repite al final de la cabecera de la serie y que pasará a la historia como algo realmente mítico. Sin embargo, Chris Carter cambió la frase de apertura en algunas ocasiones,  cuando el capítulo lo requería: “Trust No One”, “Everything Dies”, “Believe to Understand”,  “They’re Watching” o mi favorito, “’éí ‘aaníígÓÓ ‘áhoot’é’” (“la verdad está lejos de aquí” en idioma navajo) son sólo algunos de los ejemplos que se pueden ofrecer. He escogido cuatro de las muestras más notables en el programa, pero no las he expuesto todas. Esos no son los únicos números con los que se jugó en la serie ni los mensajes de apertura son el único detalle al que prestar atención. Los episodios están cargados de detalles que harán las delicias de aquellos a los que les gusta verse inmersos en el universo de un buen producto. Títulos: Mencionados algunos detalles a tener en cuenta en un buen visionado a lo Mulder, no podemos dejar atrás el hecho de que los títulos de los episodios también son parte del juego. En un principio podemos encontrar algunos tan simples como “Fire”, “Ice”, o “Field Trip”, pero en su mayoría, cada título contaba con su propio juego de palabras, homenajes evidentes o escondidos a otras obras maestras, títulos en latín, japonés, alemán, español. “En Ami” vendría a ser algo parecido a “como amigo” en francés, mientras que en cuanto a fonética suena como “enemigo” en inglés. Teniendo en cuenta el episodio del que hablo, tiene todo el sentido del mundo. Éste sólo es uno de los muchos casos en los que podemos encontrar sorpresas simplemente leyendo el título del capítulo correspondiente. La relación Mulder/Scully: Siempre se ha hablado de la relación entre ambos personajes como un caso excepcional de tensión sexual no resuelta que, en efecto, estaba ahí, una tensión que no se resolvió, por decirlo de alguna manera, hasta la séptima temporada. La reina de todas las tensiones sexuales, lo que había entre ellos era pura química. Pero no todo queda ahí. Lo que hizo especial esta relación fue que durante todos esos años se basó en el respeto y la lealtad, el compañerismo, la necesidad, la total entrega hasta rebasar los límites de la lógica. Gillian Anderson dijo una vez que en esta serie, el cogerse de la mano era el equivalente al sexo en otros programas. Los roces, las miradas, el decirlo todo sin decirlo, los abrazos, las palabras. Todo estaba ahí y todo era evidente, pero era una relación tan profunda que pasar al siguiente nivel antes de lo que lo hizo hubiera sido, hablando claro, joderlo todo. Miles de shippers se alzaron en todo el mundo antes de que el término comenzara a utilizarse con asiduidad. Fue único y fue maravilloso. “¡Pero me salvaste! ¡Por difícil y frustrante que haya sido a veces, tu maldito racionalismo y tu ciencia me han salvado un millón de veces! Hiciste de mí una persona honesta. Me mantuviste íntegro. Te lo debo todo, Scully… tú no me debes nada. No sé si quiero hacer esto solo. Ni siquiera sé si puedo. Y si yo abandono, ellos ganan.” Las raíces: ¿Fue antes el huevo o la gallina? No quiero ni pensarlo, porque aquí hemos venido a no dar respuestas. Lo que sí está claro es que prácticamente todo se ha inventado ya y toda obra de arte (literaria, cinematográfica, televisiva, musical) nace de la admiración de maestros anteriores. No es ésta una excepción. The X-Files cuenta con unas influencias que son un auténtico lujo. Pensemos en las historias independientes de Twilight Zone, otra maravilla mítica (de seriedad menor pero calidad mayúscula) que merece la pena ver y cuya influencia en el producto del mago es innegable. En la primera temporada podemos encontrarnos un par de episodios donde se observa claramente que el creador admiró Twin Peaks en tiempos anteriores. Si bien es verdad que no comparten temática en el sentido general, esos ambientes lúgubres y oscuros del principio sí que guardan un punto en común. ¿Y qué hay de Dana Scully y Clarice Starling? Es cierto que una vez concluida la primera temporada ambas mujeres no se parecen en nada, porque Scully evoluciona admirablemente, pero sin duda uno se sienta a ver los primeros capítulos y puede reconocer a Clarice sin ningún tipo de problema. Tampoco puedo olvidarme de la profunda admiración de Carter hacia Alfred Hitchcock, a quien rindió homenaje en la serie en ocasiones como Triangle (modo de rodaje), Fight the Future (la escena del maizal es un claro homenaje a “Con la muerte en los talones”) y apareciendo en la serie, al igual que el cineasta hacía en todas sus películas, en tres ocasiones. El legado: Todo tiene un pasado pero indudablemente si sabe hacerlo bien también puede marcar huella en el futuro. Son muchas las series que a día de hoy han bebido de Expediente X en mayor o menor medida, porque de lo que no cabe duda es de su evidente influencia. Series puramente procedimentales como Bones o Castle gritan hasta desgarrarse la garganta aquello de “yo desayuno con X-Files”, pero si nos trasladamos a su propio género, la lista crece aún más. Series de gran impacto como Supernatural, Torchwood, American Horror Story Asylum o incluso Lost en una medida más pequeña (no son mis palabras, son las de Lindelof) han bebido de nuestra veinteañera. Sin embargo, la serie que más clara ha dejado su influencia con respecto a X-Files sin ningún tipo de problema es Fringe. Si bien la mitología va por un camino diferente (aunque también contemos con cambiaformas y demás elementos), muchos de los casos Fringe son un cóctel de varios expedientes X y ésta influencia también es directa en algunos personajes, tramas y eslóganes utilizados, así como en muchos de los guiños de le dedicó. Que nadie me malinterprete, esta serie también merece la pena, la revisionaría ahora mismo sin pensar, pero hay que aceptar de dónde ha nacido y que su influencia no sólo se limita a las primeras temporadas. No dejemos atrás las numerosas referencias que podemos encontrar en otras manifestaciones. A lo largo de este año he encontrado menciones a la serie en distintos productos literarios, muchas series de televisión han utilizado aquello de “¿qué harían Mulder y Scully?” e incluso tenemos episodios homenaje a la serie en otras como Los Simpsons, Bones o Supernatural. ¿Y cómo olvidar aquel éxito de Catatonia? Esto es un expediente X: El legado de la serie no sólo se limita al producto audiovisual. El término “expediente x” se ha convertido a lo largo de los años en una expresión frecuente del el vocabulario. Programas de televisión que analizan los expedientes X de tal año, libros que nos cuentan los expedientes X españoles, personas que sin haber visto la serie exclaman aquello de “esto es un expediente X”. De la huella que ha ido dejando no queda un mínimo de duda. Es ahora más actual que nunca: Si crees que la serie ha envejecido mal, es que no has entendido nada. Las mentiras del gobierno, la maldad de los de arriba, los demonios con traje y corbata, los peligros que nos acechan y toda una serie de máximas como “el gobierno niega todo conocimiento” hacen que adquiera hoy mucha más relevancia y realismo del que poseía en su día. Hace un mes alguien entre el público de la Comic Con preguntó a Chris Carter si la serie hubiera cambiado en algo si se emitiera en la actualidad, su contestación fue que, por desgracia, absolutamente nada. Todos conocemos la situación política que vivimos. La inteligencia del espectador: El desfile de personajes brillantes y de envidiable inteligencia no tenía límites, pero si Chris Carter respetó una inteligencia por encima de todas, esa es la del espectador. Todo estaba ahí y realmente había que saber mirar, buscar, volver a mirar si era necesario. Nunca se dio nada mascado y muchas de las cosas más importantes de la serie se dijeron sin decirse. Era como esconder diamantes en medio de la niebla y recibir la mayor de las recompensas al encontrarlos. Se dice por ahí (de verdad, yo no empecé el rumor) que X-Files nunca explicó nada. Algo muy lejos de la realidad. Los informes que los agentes entregaban semana tras semana no tenían validez ninguna porque los fantasmas y los despachos de madera de roble y cuero no casan bien, pero el espectador había visto lo que había visto y lo único cierto es que no podía negarlo. Unos fueron Mulder y otros, como Scully, siempre llegaron dos minutos después a la escena perdiendo la esencia. Lo que nos enseñó: “¿Porqué iba a aceptar la derrota si tu no la aceptas? (…) Te conozco, Mulder, no vas a rendirte”. Unas palabras tan simples como “Don’t give up” pueden representarlo todo. Palabras que se han convertido en una de las máximas favoritas del fandom (una servidora incluso las lleva tatuadas), el cast y especialmente del equipo de la serie. X-Files nos enseñó muchas cosas, pero si una lección se puede extraer de ella, es la de no rendirse jamás ante la adversidad. Lucha incluso cuando ya no quede nada. Mulder y Scully eran héroes por razones muy distintas al héroe clásico. Lucharon por salvar el mundo, sí. Lucharon por la verdad, claro que lo hicieron. Pero sobre todo lucharon sabiendo que nunca podrían ganar, que aquello que buscaban era inalcanzable, y aún así jamás se rindieron. Ni siquiera después de las pérdidas personales y humanas, después del dolor, las lágrimas. Como la Dra. Scully dijo una vez, sentada en una roca y empapada, hablando de Moby Dick , no hay diferencia entre la verdad y una ballena blanca que no dejas de perseguir y se ha convertido en una cruzada personal. Y todos, queridos míos, tenemos la nuestra. El tratamiento del “freak”: Los escritores nos enseñaron que a veces a los monstruos no hay que temerlos, que sólo necesitan cariño. Si algo se inculcó aquí, es el derecho a ser diferente, el respeto por quien no pidió nacer de esa manera. Que los monstruos reales no tenían un aspecto siniestro ni provocaban la histeria, sino que vestían trajes caros, dormían calentitos en sus carísimos hogares y, por supuesto, trabajaban para el gobierno. Se nos presentaron varios tipos de freaks. Episodios como The Post-Modern Prometheus o Humbug nos enseñaron que el único precio de nacer diferente era la soledad, que al monstruo lo construía una sociedad superficial y falta de tacto, nos despertó una piedad admirable. Después estaban los “freaks” dañinos, algunos de ellos sádicos por naturaleza, asesinos implacables, y otros desgraciados que para sobrevivir tenían que dañar al prójimo y sufrían como nadie podía imaginar a causa de ello. La era de internet sin redes sociales: En los noventa internet no se concebía como se concibe ahora. No vivíamos rodeados de spoilers y promos, no teníamos los episodios a ritmo USA en diez minutos ni pasábamos el día en redes sociales como si nada contara sin vivirlo de cara al público. El boom del seriéfilo de nueva generación está muy relacionado con el fácil acceso y el exceso de información acerca de todos los productos que visionamos. Expediente X hubiera sido enorme con todas estas redes, de eso no me cabe duda. Pero el caso es que lo fue sin necesitarlas. Sin Twitter (¡ni Todo Series!), la serie se hizo con toda una red de fanáticos que plasmaban sus teorías al estilo más conspiranoico en foros y chats que hoy en día han quedado desfasadísimos. En ese aspecto, también fue pionera. Antes de la era Lost la audiencia también se reunía en la red para hablar de su pasión por los alienígenas a los que Scully nunca veía. Sólo que no lo tenía tan fácil. Mark Snow: Si la sintonía de Expediente X no es una de las más silbadas y tarareadas de la historia, que vengan a abducirme en este preciso instante. (Un minuto después no ha pasado nada, así que tengo razón). Sin embargo, Mark Snow no sólo realizó un trabajo excelente con el tema principal de la serie, ya que supo acompañar de forma maravillosa todos y cada uno de los momentos que presenciamos. Nos inyectó tensión, nos hizo llorar, reír,  nos provocó un estrés de narices y nos regaló maravillas como ese Scully’s Theme que tanto tuvo que sonar en las últimas temporadas o ese The Truth Inside que cerró la serie y que sigue encogiéndome el corazón. La banda sonora de The Post-Modern Prometheus, la de Release, The End… Son sólo ejemplos del regalo que nos dejó en ese tiempo. Fight the Future: Es un hecho. Todas las series de televisión que saltan a la gran pantalla acaban siendo víctimas del batacazo salvando honrosas excepciones como Star Trek. Si pensamos en el segundo filme que nos dejó Chris Carter el caso es el mismo, una historia que no supo estar a la altura. Es una especie de maldición, el cambio de formato aquí no funciona. Sin embargo, Fight The Future es una suerte. La primera película que nos ofreció Expediente X, y que se emitió como puente entre la quinta y sexta temporadas sí llegó a algo. El número de espectadores fue grandioso, la historia sí contaba con la ambición que caracterizaba a la serie, aunque en una medida menor, y forma parte de la mitología. Nos llevó a la Antártida, nos mostró las consecuencias del virus extraterrestre, nos dejó escenas que nos aceleraron pulso y corazón. Tomada como un episodio largo o no, Fight The Future es un producto que merece la pena y que no hay que saltar en un visionado completo de la serie. Premios: Sobra extenderse. Si bien hay ciertos premios que hoy en día están completamente pervertidos y desvirtuados, X-Files se hizo la gran merecedora de nada más y nada menos que 16 Emmys y 5 Golden Globes entre otros. Los X-Philes: El término griego “filia” es perfecto para describir el amor y la obsesión insana de cualquier fan que se precie. No hace falta decir mucho. Los actos pesan más que las palabras y un fandom que veinte años después sigue más vivo que nunca, organizando actos online con mucha frecuencia y luchando así por la serie que marcó sus vidas, es un Fandom con mayúsculas. Está claro que algo se hizo bien. Pasarela de actores: Cualquiera que se disponga a ver la serie actualmente, se sorprenderá del número de caras que después se hicieron conocidísimas que encontrará en ella. Esto es un continuo buscando a Wally. Aaron Paul , Bryan Cranston, Dave Grohl (sí, sí, Nirvana y Foo Fighters), Terry O’Quinn, Michael Emerson, David S. Lee, Maggie Wheeler… Si sigo nombrándolos a todos no terminaré nunca, pero son decenas de actores que más tarde han brillado en otros programas. Canciones míticas: Un x-phile no escucha “Walking in Memphis” y simplemente recuerda los viejos tiempos de Cher, sino que imagina la triste y enternecedora historia de un mutante que sólo quería amor. “Wonderful, wolderful” siempre representará una carretera vacía en medio de la noche y el maletero de un Cadillac cerrándose. ¿Y qué hay de “Twilight Time”? Una canción de amor para un interruptor asesino. Por no hablar de “The Sky is Broken”, de Moby, que representa nada más y nada menos que un momento en que cambió todo porque las evidencias no se podían seguir escondiendo. Canciones que quedarán siempre en la memoria marcando algunos de los momentos más míticos de la serie. “Don’t look any further” nunca había resultado tan escalofriante. Citas que merece la pena recordar: “Creo que a veces enterramos vivos a los muertos”. “Un sueño es la respuesta a una pregunta que no hemos aprendido a formular”. “¿La verdad? La verdad no existe. Ellos la inventan. Ellos son los ingenieros del futuro, los verdaderos terroristas”. “Si no sacas la cabeza de la arena, tú, yo y cinco mil millones de personas vamos a acabar como los dinosaurios”. “No me amenace, Mulder, he visto morir a presidentes”. “La verdad es una ballena blanca imposible de atrapar”. “Nada desaparece sin dejar rastro”. Los mensajes directos a los fans: Sin los seguidores ningún producto es posible y el equipo siempre fue consciente de ello. Son muchos los guiños al fan los que la serie ofreció. Mulder vuelve, Scully llora, “¿alguien me ha echado de menos?”, dice él. Y todos lloramos. En dos episodios la serie contó con un entusiasta personaje llamado Leyla Harrison cuya obsesión como trabajadora en el FBI eran los expedientes X. Más tarde nos enteramos de que Leyla Harrison es el nombre de una acérrima fan de la serie que desgraciadamente murió tras una larga enfermedad y ése fue el gran homenaje que recibió. “Así que aquí es donde se fabrica la magia”, dijo al bajar a ese sótano cargado de misterios, y todos respondimos que sí. Por no olvidar ese mensaje al final de “Max” que los guionistas nos dejaron a través de las palabras de Scully: “que nadie llega solo a la meta”. Y así es, éste fenómeno de algún modo, nos pertenece a todos. Puede que sea éste el post más largo de la historia de Todo Series. Mis más sinceras disculpas, queridos lectores. Pero ésta fecha es sumamente especial para muchos y requería un homenaje por todo lo alto. Si has llegado hasta aquí, estás tan obsesionado como yo, eres un seríefilo curioso o simplemente ya estás preparado para emprender la travesía. No puedo decir adiós sin dar las gracias a la serie y a todo lo que desde los once años ha supuesto en mi vida, a la gente maravillosa que gracias a ella he conocido, al equipo que me hizo soñar, a los actores que dieron vida a mis personajes favoritos, a todo lo que me enseñaron y, cómo no, a Chris Carter, ese genio que con sus inquietas ideas hizo que todo esto fuera posible. Gracias, gracias, gracias. No dejéis de creer.

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