Review Downton Abbey: Christmas Special (Series Finale)

Parecerá una tontería, pero no me resulta nada fácil escribir estas palabras , las que componen la última review de Downton Abbey ever . 6 temporadas, 13 años de tiempo ficticio y 5 de tiempo cronológico han dado para mucho. Para conocer a los Crawley en sus momentos más altos y más bajos, para vivir la revolución y el cambio social, la Guerra, la muerte, el amor. Principios y finale s, desde que el primo Patrick se hundió con el Titanic y anunciaron que un tal Matthew iba a ser el heredero, hasta el día de hoy, en el que nos despedimos de la gran casa. Ha sido un final, no nos vamos a engañar, poco arriesgado . Han decidido compensar todo el sufrimiento de los personajes encajando las piezas de forma que podría cuadrar con un sueño húmedo de Walt Disney; y a veces ha sido tan exagerado que cantaba. Pero qué queréis que os diga, me ha dado exactamente igual . De hecho, creo que he llorado más que si hubiera sido un final Shonda-style . Así que si queréis, acompañadme a comentarlo por una vez más… Aviso al lector: puede que me venga muy arriba y me salga una review tamaño XXL . Recomiendo hidratación abundante, fuentes de glucosa cerca y pausas para descansar la vista. Y dicho esto, vamos a despedirnos de los personajes poco a poco, empezando por las cocinas. Daisy y Mrs. Patmore han formado uno de los dúos más sólidos de la serie, con esa relación un poco madre-hija que ha ido creciendo con los años. Nunca han sido los personajes más interesantes de la serie , de hecho, hasta en este capítulo Daisy me ha seguido pareciendo muy pava, ignorando a Andy primero para mostrar interés cuando el muchacho ya había aceptado que no había nada que hacer. Pero bueno, podemos prever que en un futuro no muy lejano, ella, Andy, el señor Mason, Patmore y los cerdos vivirán en paz y armonía. Aunque yo recomendaría un nuevo cambio de estilo con respecto al nuevo cambio de estilo. Hemos tenido poco de los Bates esta temporada , y la pena es que creo que nadie los ha echado de menos. Han exagerado tanto sus tristezas y dramas que ya no provocaban lástima, sino rechazo. Pero en esta temporada y después de los sustos de los primeros capítulos han funcionado muy bien a pequeñas dosis, y ahora tendrán un pequeño Bates al que enseñarle a abrillantar zapatos. Molesley, tipo que siempre me ha hecho una gracia desmesurada, acaba sus andanzas con un trabajo de profesor a tiempo completo (y lo que le pega), mientras Baxter decide no anclarse en su pasado y mirar hacia adelante, hacia la gente que sabe valorarla. Dediquemos tiempo ahora al casi único personaje al que han dejado soltero: Thomas. Creado muy para que le odiáramos (recordad que tiró a Bates al suelo empujando su bastón), que creo que en parte por el carisma del actor que lo interpreta ha sabido ganar dimensión y profundidad… hasta que los guiones no le han dejado avanzar más. El intento de suicidio le hizo ganar tiempo, pero aparentemente era inevitable que se marchara de Downton, aunque en un lugar mental y sentimental mucho mejor que en el que le habíamos dejado . Eso sí, creo que si hubiera seguido trabajando para Matusalén y esposa se habría acabando suicidando de verdad. Opino que Thomas es un personaje al que la serie ha tratado muchas veces de forma injusta , porque siempre le he visto un poco como un animal al que han maltratado toda su vida y cuyo primer instinto es atacar, porque sabe que la mano que viene a acariciarle al final le hará daño. Pero bueno, esperemos que al final valoren su competitividad y que pueda ser feliz. Lo bueno es que Master George estará cerca para decirle cosas adorables. Y si Thomas se ha quedado con el puesto de mayordomo es porque Mr. Carson ya no puede hacer su trabajo. Casi la única nota triste en los noventa minutos de episodio: Carson tiene una enfermedad llamada temblor esencial (como el propio creador de la serie, Julian Fellowes) y él nunca haría un trabajo con un nivel inferior a la excelencia . ¿Oportuno? Sí. ¿Me ha dado pena? También. Downton no sería lo mismo sin su papi y su mami, sin Carson y Hughes capitaneando ese enorme barco y asegurándose de que navega sin incidencias. Pero qué mayor metáfora de que los tiempos han cambiado que Carson cediendo el testigo. Y dejamos downstairs para pasar a upstairs , con la trama que ha definido el episodio, la boda de Edith. Mary ha cedido el protagonismo que ha tenido toda la serie para que su hermana pueda por fin brillar, y ha acabado de redimirse por lo que hizo montando la trama para que Edith y Bertie puedan reencontrarse. Lady Mary es un personajazo , caiga mejor o peor, y el que más mimos se lleva por parte de la serie, a pesar de su egocentrismo, de su egoísmo y de no ser tan buena persona, es una mujer fuerte, decidida, que no deja que los tiempos en los que vive definan lo que va a ser su vida, que poco a poco ha sabido encontrar su corazoncito (que lo tiene, aunque a veces le cueste sacarlo a relucir). Me parece perfecto que la protagonista de la serie sea un personaje muy gris , me gusta que se equivoque y haga cosas muy mal porque al fin y al cabo, eso la hace más humana. Se ha abusado de su condición de “mujer de la que todos los hombres se enamoran” y todo aquel periodo post-Matthew de pretendientes que no llevaron a ninguna parte se me hizo pesado, pero creo que nos despedimos de ella en un momento en que ha vuelto a encontrar el equilibrio en su vida , con un buen marido (cuya existencia he de decir que había olvidado en este mes) y un nuevo hijo. Adiós, Mary, ha sido un placer escribir sobre ti. Esta sin duda ha sido la temporada de Edith , que después de años de dar tumbos ha conseguido una vida de la que se puede sentir orgullosa. Años de ser la “hermana fea” le han cobrado factura en forma de inseguridades, y los traumas que no le creó su familia se los creó que la abandonaran en el altar primero, y que mataran al padre de su hija nonata unos protonazis después. Realmente, creo que en su caso no hacía falta que se insistiera tanto en que solo iba ser feliz con marido . Me alegro por ella, porque Bertie es un buenazo y se quieren de verdad, y era obvio que la boda iba a pasar, pero de verdad que no era necesario que absolutamente todos acabaran la serie emparejados. De todas maneras, Edith es de las que se merecía un final de cuento, y así ha sido, con su propio príncipe, castillo y por supuesto, suegra malvada. Bien por ella por haberse hecho a sí misma y haber decidido que ya no iba a dejar que la vida la hundiera. También en este especial de Navidad hemos tenido la vuelta de lady Rose, convertida en esposa y madre pero tan cabeza loca como siempre, y que sido un reencuentro que me ha gustado mucho , y eso que ella no siempre ha sido santo de mi devoción. Ha ayudado a hacer ver a Robert que Cora hace un papel importante con el hospital, y que no es que le estuviera dando de lado ( really, Robert? ). Robert y Cora nunca han tenido grandísimos arcos argumentales, sobre todo en las últimas temporadas, pero siempre quedarán en mi recuerdo como una pareja fuerte, que se quiere a pesar de todas las circunstancias, y que se quiere mucho. Nos toca despedirnos del que probablemente sea el mejor personaje de la serie sin haber hecho prácticamente “nada” en seis temporadas. Lady Violet es magia. Sus frases lapidarias, de la primera a la última, son para enmarcar, y Maggie Smith está ahí para demostrar que puedes hacer personajes míticos más allá de los ochenta. Sé que cuando dentro de unos años piense en esta serie, ella será de lo primero que me venga a la cabeza. Y creo que los minutos Denker-Spratt han merecido la pena solo por el ataque de risa de la condesa viuda. Luego está Isobel, la segunda parte del dúo dinámico. Personaje creado para ser el contrapunto de Violet, mujer moderna, trabajadora y que adora su papel de revolucionaria, pero que tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Un poco cutre todo el asunto “Lord Merton se muere, nos rebelamos contra su hijo, nos casamos, ah, no, que no se muere al final”. Pero lo dicho, este era un episodio que apestaba a happy ending a kilómetros de distancia, y no podía haber sido de otra manera con Isobel. No podemos despedirnos sin hablar de Tom Branson, el personaje que más ha cambiado desde que lo conocimos como un chófer irlandés agitador, y que aunque se ha pasado tres temporadas intentando encontrar donde encajaba, todos sabíamos que Downton era la respuesta. Es verdad que molaba mucho más cuando era él contra el mundo, pero no me importa este puesto de Pepito Grillo de la familia que se le ha adjudicado. Una tienda de coches y un par de sonrisas compartidas con la editora (¡la varita mágica del amor ataca de nuevo!) y tenemos un buen final para él también. Downton Abbey no es Breaking Bad. No la veréis en las listas de las mejores series, seguramente pocos se acordarán de ella de aquí a veinte años y dista mucho de ser redonda. Pero qué bien nos lo hemos pasado juntos. Con esas notas de piano de la intro. Los chismes escuchados detrás de las puertas. El cambio abriéndose paso sin perdir permiso a nadie. Matthew y Mary bailando con la música de un tocadiscos. Thomas y O’Brien fumando en el patio. Edith siendo dueña de una revista. Sybil vistiendo unos pantalones. Las cejas de Carson. Violet preguntando qué es un fin de semana. Los Mamá y Papá con acento british. Gracias por todo . Sí, ha sido un final feliz para todos. Pero aunque no lo veamos, sus vidas seguirán, y habrá malos momentos, y habrá tristeza y habrá drama, así que disfrutemos de este ratito de felicidad por los momentos en los que no la haya. Porque nos lo merecemos. Yo también odio los adioses. Pero quisiera añadir una pequeña nota personal para agradecer haber tenido la oportunidad de comentar esta serie todos estos años. Gracias a Fans de SeriesTV he conocido a personas que jamás imaginé que llegarían a ser tan importantes en mi vida, y ese es el mejor regalo que me puedo llevar. Pero sobre todo gracias a todos vosotros , los que utilizáis vuestro tiempo para leer lo que he escrito, los que comentáis, los que me habéis hecho llegar vuestras opiniones. No habría sido lo mismo sin vosotros. Parafraseando a Titanic (porque bueno, no podía ser de otra manera), ha sido un placer tocar con ustedes esta noche. Y supongo que solo queda decir… nos leemos.

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Sons: los motores no se han apagado aún…

A Roberto C. Loeda le sentó fatal que se apagaran los motores de Sons of Anarchy en Fans de SeriesTV antes de tiempo, así que ha cogido su Harley y se ha pegado un buen sprint para ponerse a la altura de la banda de moteros. Aunque con algo de retraso, quiere ofrecernos su visión de los últimos episodios, y nosotros no podemos más que agradecerle su dedicación y darle la bienvenida a Fans de SeriesTV . Ah, nos ha prometido que en breve llegará su análisis de A Mother’s Work , el capítulo con el que se cierra la sexta temporada de la serie. ¡Fuerte aplauso para él! 6

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Review True Blood: Life Matters

Capitulazo de True Blood . Así de claro, es más, a título personal es con diferencia el que más me ha gustado de la serie de todas las temporadas. Hala, hala, qué exagerada diréis algunos. No sé chicos, igual me pilló de buen humor, igual era que estaba receptiva para disfrutar de este capítulo… El caso es que no me tiembla la mano al afirmar que con este capítulo hasta me he olvidado de las tediosas tramas secundarias que nos han acompañado una buena parte de esta temporada. Me he reconciliado al 100% con True Blood y seguiré al timón de estas reviews hasta que me aguantéis. ¿Comentamos a qué viene tanta emoción por mi parte con este capítulo? El capítulo ha estado claramente dividido en dos partes: por un lado hemos tenido una emotiva, y merecida en mi opinión, despedida a Terry y por el otro una auténtica vorágine de acción en el Campamento. Empezaré comentando el entierro si os parece. Me ha encantado ver cómo los personajes iban recordando anécdotas de Terry y sobre todo ver cómo este fue evolucionando, pasando de ser un personaje torturado por sus recuerdos causados por la guerra hasta convertirse en ese hombre tan cariñoso y para el que su familia lo era todo. Seguía luchando por dejar su pasado y sus demonios atrás, pero tenía a una gran compañera a su lado apoyándole en todo momento. Un hombre leal con sus amigos, trabajador, pero ante todo eso, un hombre de familia. Ver cómo se enamoró de Arlene a primera vista, cómo se convirtió en ese sustento vital para ella… Y luego el excelente final con la bellísima canción de Big John. No sé vosotros, pero si el día que me muera tengo un funeral mínimamente parecido, será que no lo he hecho del todo mal en esta vida. Y en el otro lado del capítulo, intercalándose con escenas del responso, el Campo de Concentración. Señores, tal y como dije en mi última review acerca de la escena de Sarah y su “Gracias Jesús”, eso es True Blood . Incluso la manera que han tenido de mostrárnoslo, combinando estas imágenes con la despedida de Terry, bárbaro. Recapitulemos: Tenemos por un lado a un Eric de muy, muy mala leche que ha decidido entrar a sangre y fuego en el Campo y liberar a todos los vampiros impartiendo justicia hacia todos los captores con los que se cruce por delante. Brillante el momento en el que le arranca los genitales al médico que le inyectó la Hepatitis V a Nora. No sé a los hombres aquí presentes, pero incluso yo, siendo mujer, cerré las piernas inconscientemente con la escena. Y también tenemos a Billith muy cabreado también, pero con Eric porque se ha bebido casi toda la sangre de Warlow. No sé si coincidiréis conmigo, pero a mí me ha sonado a rabieta casi infantil por parte de Billith. Me explico, me pareció que el vampiro estaba desesperado porque ya no se iba a convertir en el centro de atención ya que Eric iba a robarle ese momento. Se suponía que era Él quien tenía que salvar a los vampiros que iban a ser expuestos al sol, no podía ser/permitir que Eric le robara su gran momento de protagonista providencial. Menos mal para él, que al final, y tras analizar las palabras de Sookie “Eric tiene más sangre de Warlow en sus venas que el mismo Warlow”, llega a la conclusión de que sí puede salvarlos a todos en un glorioso sacrificio en pos de sus “hijos” . A todos excepto a Steve al cual Eric no le dejó beber de la sangre mágica. Por favor, todos juntos, un gran aplauso para sus últimas palabras y también para la cara del aludido: S: Te quiero, Jason Stackhouse ¿Y qué me decís de esas escenas con los vampiros salvados danzando en éxtasis alrededor de un moribundo Billith y de los restos de Steve? Brillante Pam bailando una especie de vals con su psicólogo muerto entre sus brazos, el resto de las vampiras casi a modo de ménades… Eso sí, menos mal para Billith que Jesse ha acudido a su invocación porque lo que es el resto ya se habían olvidado de él y a puntito que ha estado de “retirarse” forzosamente al mundo de Lillith. Finalmente, este capítulo nos ha dejado con unos avances de lo más interesantes: De una parte tenemos a Warlow que, aunque ha brillado por su ausencia, ha conseguido llevarse la palabra de Sookie de que esta sí accederá a convertirse en su mujer (aunque Alcide le haya estado haciendo ojitos durante el funeral ¿o solo me lo pareció a mí?). Y a mayores tenemos a un grupo de vampiros en Honolulú que van a beberse la fatídica Tru Blood infectada, haciéndonos suponer que la distribución de la bebida adulterada ya es a nivel mundial, con las mortales consecuencias que todos sabemos. Mi gran pregunta es ¿A dónde se ha ido Eric? O mejor dicho, ¿se habrá marchado dispuesto a “ocupar” el papel que parecía irremediablemente asignado a Billith como redentor de la raza vampírica? Y una última cuestión: Todo vampiro que tenga en sus venas sangre de Warlow en cuanto la comparte como hizo Billith con otros de su especie, ¿pasan a poder caminar a la luz del día? Sé que podrá sonar irrelevante, pero si es así, y teniendo en cuenta que estos “nuevos” vampiros conocen este dato podríamos estar ante una auténtica evolución de la especie y no solo tratarse de especímenes únicos.

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