No infravaloréis Sexo en Nueva York

Os oigo a muchos de vosotros decir ” Sexo en Nueva York es una serie para mujeres” con cierto desprecio. Pues sí, por fin, una serie sobre nosotras. Conseguís que la idea de cuatro mujeres siendo libres sexualmente hablando en una gran ciudad suene mal. Pues no, no nos vais a quitar esto. No nos vais a quitar Sexo en Nueva York . (Sin spoilers ) Sexo en Nueva York fue una revolución en su momento. Puede que ya no lo sea. Puede que la veamos hoy en día y nos chirríen ciertas cosas. Ya sabéis, ese capítulo en el que Carrie decide que es demasiado mayor como para ser bisexual, como si solo se tratara de una moda entre los millennials . Por no hablar de lo mal que trata a los personajes homosexuales, reduciéndolos a chichés, o invisibilizando a las personas trans, asumiendo que todos los hombres tienen pene. O el hecho de que sean mujeres de treinta y tantos años con los hombres como único tema de discusión. Pero en el fondo, ¿no es eso lo que les obliga a hacer el patriarcado? No son simplemente mujeres intentando ser felices en una sociedad que no se lo permite. Son poderosas y a la vez no llegan a serlo del todo, siguen siendo unas inseguras emocionalmente hablando, ¿por qué? Quizá se las ha educado así, quizá se nos ha educado a todas así. No vamos a fingir que la vida de los personajes no gira entorno a los hombres. Lo hace, más allá de los brunch en los que los problemas que tienen en sus relaciones ocupan siempre el lugar principal. Tenemos a Carrie y Charlotte, mujeres exitosas con grandes apartamentos en la Gran Manzana y con trabajos estables por los que sienten pasión, y aún así son capaces de dejarlo todo por un tío. Pero también tenemos a otras como Samantha o Miranda, que siempre tratan de tener el poder dentro de sus relaciones, sea cual sea la persona. Y si no lo tienen, a otra cosa. Porque son mujeres adultas y saben lo que buscan, no van a renunciar a ello. La relación de Carrie y Big es una de las cosas más problemáticas de la serie. Él nunca se preocupa por ella y ella se siente siempre insegura a su lado en vez de sentirse como debería sentirse cualquiera en una relación sala: bien. Mr Big es arrogante y egoísta, la masculinidad personalizada. Que parece que se va a romper si muestra un solo sentimiento. No, es horrible que idealice a ese personaje. Es horrible que Carrie nunca se de cuenta de lo mal que la trata. Pero lo que más me gusta de S exo en Nueva York es que por mucho que Carrie y Big estén juntos, él no es el amor de su vida. Son ellas, sus amigas. Mientras las chicas estén juntas todo irá bien. Ésta es la verdadera sororidad. Pueden ir y venir los tíos, que la felicidad sólo la encontrarán a lado de sus amigas. Juntas, se cuidan y se apoyan las unas de las otras. No hay ninguna competitividad, solo cariño. Puede que sus personajes estén construidos según la manera en la que se relacionan con los hombres, pero ellos no tienen ningún tipo de profundidad ni complejidad, la tienen toda ellas. Ellos están ahí para complementar a los personajes femeninos, para dar historietas a Carrie sobre las que escribir en su columna, no juegan ningún tipo de papel importante. Si Sexo en Nueva York hiciera el test Bechdel (del que os hablé en esta entrada ) al revés, mirando la cantidad de hombres que salen en la serie y si hablan entre ellos de algo que no sean las mujeres, no lo pasaría. ¿Cuántas series conocéis que hagan esto? ¿Cuántas son puramente sobre mujeres? Pero, en realidad, “¿qué tipo de revolución vemos en cuatro mujeres, blancas, cishetero (Samantha bi si queréis) y de clase media-alta?” , os preguntaréis. Pues mucha, teniendo en cuenta de que estamos hablando de los años 90-principios de los 2000. Es la primera vez que se muestra en televisión a las mujeres como seres sexuales y no como objetos. Sin tapujos, sin cortarse ni un pelo. Tienen relaciones lo más libremente que se puede y hablan de ello lo más libremente que se puede también, sin ser juzgadas entre ellas, en un espacio totalmente seguro. Y tratan todo tipo de temas, incluso los que eran un tabú entonces y lo siguen siendo ahora. Se centran en el placer femenino, eso ya es revolucionario en sí. De todas formas, si solo hablan de los hombres es porque el resto de cosas en su vida están perfectamente. Lo tienen todo, esto es lo único que les falta: sentirse completamente cómodas en una relación. Y al final lo consiguen: se sienten cómodas las unas con las otras. Al final la respuesta no son los hombres. Pues eso, que es una serie inteligente y divertida y que habla sobre las mujeres. Y eso ya es motivo para que sea muy importante. Isidro López ( @Drolope )

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